Las fotos de la familia no sólo divertirán al bebé, sino que le ayudarán a conocer mejor su mundo y las personas importantes que hay en su vida.
Puedes seleccionar algunas fotos y plastificarlas. Luego perforarlas con una augereadora en un extremo y atarlas para que no se pierdan.
Tu bebé aprende a distinguir las cosas que ve y a seguir y a enfocar objetos y personas. También desarrolla la capacidad de coordinar el movimiento de su cabeza y ojos. A medida que vaya creciendo, irá aprendiendo a reconocer y nombrar las caras familiares. Esta actividad ayuda a los niños de 1 a 3 años y más mayores a recordar a los parientes que viven lejos.