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Puedes ayudar a estimular el sentido del tacto de tu bebé con una alfombra de actividades hecha con recortes de diferentes telas. Cose varios cuadrados de tela de distinta textura: seda, satén, rizo y terciopelo.
No olvides incluir algunas telas de colores vivos y diferentes, para que el niño disfrute tanto mirando su nueva alfombra como tocándola. Forra la alfombra con tela de colcha y cósele una tela de refuerzo. |
Coloca a tu bebé encima de la alfombra en una habitación cálida y sin corrientes de y deja que el tu bebé experimente tocando las distintas texturas. Háblale de lo que está tocando, con palabras como suave, blando, áspero, sedoso, peludo o abultado, para describir las cualidades táctiles exclusivas de cada tejido.
Esta actividad basada en las texturas ayuda al recién nacido a conocer las sensaciones de duro y blando, áspero y suave y las distintas gradaciones intermedias. Además es muy recomendable poner al bebé sobre el suelo, desde las primeras semanas de vida, boca abajo o recostado sobre su espalda, para darle la oportunidad de conocer las diferentes partes de su cuerpo y sus propias capacidades de movimiento (como voltearse o desplazarse por sí solo).
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